A estas alturas del año, seguro sientes que tus días pasan a la velocidad de la luz. Que, entre todas las cosas que haces, el trabajo y otros compromisos, de seguro no tienes un minuto para ti, para relajarte, descansar y simplemente disfrutar. Y como los objetos que nos rodean inciden en cómo nos sentimos, quiero darte algunos tips muy sencillos para que tu casa se transforme en tu oasis de relajo, dejando afuera el estrés y las preocupaciones. ¿Qué dices?
Todo ordenado
Una de las claves es mantener el orden. La idea es que al llegar a casa no tengas que pensar en dónde dejar las cosas que están tiradas sobre la mesa, o en ordenar la ropa que dejaste en el piso en la mañana. Para evitarlo, opta por muebles que tengan espacio para almacenar y usa cajas o canastos para mantener todo guardado y en su lugar.
Además, intenta transformar en hábito el guardar las cosas apenas las ocupes, y de no acumular aquellas que no necesitas.
¿Muebles? Lo justo y necesario
Tengas o no muchos metros cuadrados disponibles, asegúrate de contar únicamente con los muebles que necesites, y asegúrate de distribuirlos bien. De esta forma, mantendrás tu casa en orden, permitiendo la fácil circulación y la sensación de aire y espacio.
Mucha luz y claridad
Aprovecha tus ventanas. Deja entrar la máxima cantidad de luz posible, para que tu casa se vea brillante y llena de energía.
Agrega plantas y flores, que harán que te sientas más cerca de la naturaleza y el aire libre.
Rincón de desconexión sólo para ti
Puede ser una habitación completa o un rincón. Lo importante es que cuentes con ese espacio exclusivo tuyo, con cosas que te relajen, te ayuden a desconectarte, que tenga tu sello y estilo. Por ejemplo, puede ser un pequeño sector de lectura, una reposera o hamaca en la terraza, un grupo de cojines en el suelo para meditar. ¡Las opciones son infinitas!
Colores suaves y neutros
Si quieres que tu casa te entregue una sensación de calma, entonces te recomiendo que optes por colores claros o pasteles. Puedes tener una base clara en tus muros y jugar con algunos destellos de color en muebles, alfombras, lámparas o adornos. Evita los colores saturados y muy vibrantes.
Recuerda que tu casa es tu espacio de desconexión, ¡aprovéchalo!
Un abrazo,
Cony